Una noche de verano instale mis recuerdos desmemoriados, las luces del alba me recordaron que seguía siendo la misma chiquilla que un día creyó, mi piel volvió a sentir el candor de la inocencia, la vida seguía estando allí de algún modo irreductible fiel y sutil a mi
viernes, 10 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario