
Al salir de un bar, ya de noche, nos encontramos con un ser frajil perdido desorientado, era una mujer mayor, le pregunte que andaba buscando, me dijo que habia perdido a su marido, yo supe que su marido seguramente habia muerto hacia tiempo ya y continue hablado con ella, me comento que venia del Palau de la Musica y de repente aparecio un hombre de mediana edad, supongo su hijo, con expresion nerviosa y la cojio del brazo, nos dio la gracias y nosotros continuamos, no se por que me acuerdo de su cara y me produce bienestar, seguramente no volvere a verla, pero me acordare de ella, buenas noches princesa.


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