Pocas cosas quedan en mi ciudad que yo ame que pertenezcan a mis ancestros a mis recuerdos, están acabando con todo y por eso quiero dejar mi pequeña huella de recuerdos bellos, la tienda donde niña amprábamos con mi madre, las cremas solares para luego ir a los Baños Orientales (ya desaparecidos), aun recuerdo la sensacion de agua helada y limpia donde nos bañábamos, los vestuarios oscuros de madera,con rendijas donde el sol acechaba, el olor a piel caliente bañado por el sol, los paseos por las calles repletas de ropa tendida, los viejos sentados en las esquinas de sus casas, viendo la vida pasar sin prisas.
Parece ser que en un futuro no muy lejano, todo esto pasara a se historia y llenaran sus calles de edificios de diseño, de bares impersonales, estos jodidos constructores, no se detienen ante nada y eso que el sector esta en crisis, menuda crisis a la que nos han llevado, pero como siempre a los mas desafortunados, ellos continúan llenando nos la ciudad de grúas ruidos, destruyendo, parece que nos fuercen a salir de aquí corriendo.


1 comentario:
Pareciera que es un fenómeno de todos lados... En mi ciudad cambiaron el sentido de una calle sólo para ingresar más rápido a un shopping center yanqui. De lo peor.
Qué buenas fotos, che.
Andrés
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